Devotos de San Blas en frío |
Devotos de San Blas, curtidos por el frío antes de ser inmortalizados. / FdV
Estos que veis andan un poco cabreados con mi persona porque posaron así de guapos en fiestas de San Blas, se ducharon, se acicalaron poniendo sus mejores galas para bebercio y comercio y se quedaron compuestos y sin novia, ni siquiera novio, porque por un despiste mío no salieron a la luz. Devolvemos su fama a estos devotos de San Blas y ahí les veis ufanos (veo por medio a Bieito Ledo y a Antón Patiño) prestos a ser inmortalizados en casa de uno de ellos, la de Miguel, tras haber venerado al al santo como los últimos treinta años.
Una odisea cultural de un grupo de viguesas
Un grupo de viguesas conocidas por sus haberes, algunas jubiladas pero todas en la frontera, gentes de buen gusto y mejor vivir, se propusieron el miércoles una odisea cultural: salir de aquí a media mañana para visitar la gran exposición del escultor Asorey en la Cidade da Cultura de Santiago; comer luego en esa capital en el restaurante de la Fundación Ría de Santiago del reputado arquitecto británico David Chipperfield (el que montó enamorado de Corrubedo un espacio de experimentación y su vivienda allí), saltar luego a A Coruña para visitar en la Fundación Marta Ortega la inmensa exposición de la fotógrafa Annie Leibovitz, trasladarse luego a «El apartamento», la nueva, sofisticada y sorprendente tienda de Zara patrocinada por Marta Ortega con la que revoluciona todas las compras y, por fin, a la expo de Antón Patiño Auga e Soño que comisaría Rosario Sarmiento en O Palexco de A Coruña. No fue posible acumular tanta experiencia en tan poco tiempo, menos de un día, y hubieron de renunciar a dos pero fijaos cuánto se puede ver en un recorrido por Galicia, sin entrar en sus tradiciones.
La verdad es que te echamos de menos, Xesús
Se fue para siempre ya hace unos días pero uno es incapaz de manifestar la memoria que dejó en nosotros. Habló de Xesús Alonso Montero a quien yo respeté desde que le conocí, al que le hice sus memoria y el que consiguió estar activo, salvo algún achuche que le mantuvo retirado, hasta el final de su vida. ¿Cómo se puede ser tan activo hasta los 96, qué ingeniería del alma le movía? Fuera de los coñazos de actos oficiales le recuerdo en un encuentro informal en casa de Mara Costas, donde también estaba invitado Amancio Prada y donde cantó, en un homenaje por Tui por el que una confusión le hizo caminar monte arriba... A mí me llamó tiempo antes para ver cómo iba.
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