Mind Reset: recalibrando la mente
Diciembre llega como un torbellino. Es el último mes del año y, con él, una acumulación de exigencias que parecen no dar tregua. El trabajo se intensifica, los cierres y pendientes se multiplican, los eventos sociales llenan la agenda y hasta el tráfico se vuelve más caótico. A todo eso se suma nuestro mundo interno: la familia, las relaciones, las expectativas y, sobre todo, la inevitable revisión de lo vivido durante el año que termina y de lo que deseamos —o tememos— para el que viene.
En este tiempo, muchos sentimos que la mente va más rápido que el cuerpo. Nos cargamos de estrés, de nerviosismo y de ansiedad intentando cumplir lo que no se hizo, reparar lo que no salió como esperábamos o llegar a metas que, quizás, ya no tienen sentido. Algunas personas incluso evitan las fiestas. Las reuniones familiares, lejos de ser siempre espacios de contención, pueden remover conflictos, silencios incómodos o heridas antiguas. Todo esto genera una sobrecarga emocional que, si no se atiende, termina pasándonos factura.
Aquí es donde aparece un concepto clave para este momento del año: el Mind Reset. Un reseteo mental no significa borrar lo vivido ni negar las emociones. Significa hacer una........
