El “león”, Keiko. El domador, el “tío Sam”
Al león, el más feroz de todos los animales, se le doma con inteligencia, no con fuerza. El entrenador, en primer lugar, lo doma con cariño; luego lo amansa. El entrenador tiene en sus manos un madero para no tener miedo y protegerse cuando sea necesario. Ninguna otra persona puede alimentarlo; solo puede hacerlo aquel a quien acostumbra ver y tratar. El “león” es el gobernador y el entrenador es quien mueve la silla y el madero. El “león” es el gran gobernador de un país tercermundista lleno de dinero para ser devorado. El “entrenador” de ese “león” no es de este país; ni siquiera tiene nuestra sangre. Este entrenador educa en los asuntos de verdad y de justicia para su beneficio. ¿Quién dirige este país? Aunque tengamos a........
