¿Debe todo ser útil?
Las humanidades están en retroceso por un adverso momento global que pretende convertir todas las actividades humanas en un mapa cuantificable. Bajo la lógica de que todo debe ser medido y respaldado por evidencias tangibles, como una taimada herencia combinada del positivismo más rancio con una desatada ambición por calcular y cronometrar cualquier acción. Si no se mide no existe, por lo tanto no es útil, sostienen los gurúes de las cifras y los cálculos. Entonces ¿cómo computamos un poema, un cuento, un cuadro, una película? ¿Cuál es el guarismo exacto de Ese puerto existe? ¿Cómo contabilizar la Conversación en la Catedral? Por eso, el futuro de estudiar carreras ligadas a lo humanístico se vuelve aventurado ante lo incierto de lo que sigue en la etapa profesional. ¿Alguien contrata filósofos o poetas para sus industrias? Parecen profesiones inútiles para la demanda laboral que requiere competencias de otros órdenes.
Pero no solo ello queda fuera de la órbita de lo útil, sino también lo ligado a los sentimientos. ¿Hay una fórmula para el amor? ¿Alguna prescripción con........
