Es cuestión de confianza |
Los ciudadanos salimos a votar con entusiasmo. Lo vimos con las personas mayores que, si bien no están obligadas, decidieron hacerse presentes en los centros de votación. Lo observamos con los jóvenes que por primera vez votaron y lo registraron en sus redes sociales. Así, en general, pese a las graves irregularidades ocurridas en la jornada electoral del domingo pasado, hubo menos ausentismo y menos votos blancos y nulos. Por ello, la negligencia de la ONPE, que impidió que miles de ciudadanos ejercieran su derecho al voto, es inexcusable. Lo que vino después parecía un flashback de 2021. Incluso antes de los resultados a boca de urna emitidos a las 6 p. m., la teoría del fraude alimentaba las redes sociales, con versiones y conspiraciones de todo calibre. Una vez más, los peruanos nos enfrentamos con virulencia. Un vocero aparece ante cámaras, pide serenidad, invoca responsabilidad y anuncia que tendremos elecciones complementarias el lunes 13 de abril. Entendimos que se pretendía enmendar, aunque sea parcialmente, los graves........