Una de casa

Los hemos escuchado más de cien o mil veces dichos por personas amigas y desconocidos por familiares y ni parientes que los soltaron en tonos modos y maneras con cien intenciones movidas por razones y motivos curiosos o de lo más corrientes pero siempre con buen ojo y certera puntería que soportaba respaldaba o negaba la conversación llegando sin mayor esfuerzo ni trámite al punto en que está el blanco y al que todos se dirigían y llegan y continúan en el parloteo que siempre o casi casi siempre resultaba ser tocado en el mismo centro y se abría como caja sueca que recibe la llave pertinente y al segundo suelta su mercadería con esa velocidad que para otros temas no consigue raciocinio alguno.

Y la causa está en lo que dicen y aún no he dicho ni porque se me ocurrió darle peana siendo un pequeño detalle que me sirve y lo uso para las Crónicas que tienen como abridoras el par de fotos con mi hermano Alfredo que al verlas puedo decir lo que quería decir y recién........

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