Por los caminos del Señor
Hola… Una breve historia personal busca hoy testimoniar la fuerza de una madre. Y entiendo que la palabra fuerza siempre viene acompañada de otra palabra inseparable: amor. Por eso quisiera titular esta columna, en el Día de la Madre, como: “La fuerza del amor”. Esta historia tiene más de 60 años y se sitúa en un pequeño pueblo de las montañas de León, en España. Una familia formada por mis padres y dos hijos. Uno de ellos soy yo, que apenas tendría siete u ocho años, y mi hermana, apenas dos o tres. Entre los recuerdos de hace más de seis décadas hay uno que, aunque quizá no tenga mayor trascendencia literaria, para mí representa una de esas historias sencillas que se guardan para siempre en el corazón. Uno de los manjares preferidos en mi casa era la tortilla española que preparaba mi madre. No me atrevo a........
