“Despierta, tú que duermes, levántate de entre los muertos, y Cristo será tu luz”
Queridos hermanos, estamos ante el cuarto domingo de Cuaresma, también llamado Laetare, que significa alegría. Es un domingo de luz, porque la Pascua está cerca. Este domingo nos invita a escuchar a Dios, porque estamos ya encaminándonos hacia la Pascua. Es un día de alegría, hay flores, hay fiesta. ¿Por qué? Porque Jesucristo viene con poder para ayudarnos. La primera palabra, del libro de Samuel, dice: “Llena tu cuerno de aceite y ponte en camino, porque te voy a indicar al rey que debes ungir”. Pero Dios dice algo muy importante: “No te fijes en las apariencias, porque yo miro el corazón.” El hombre suele fijarse en lo exterior: en la apariencia, en la estatura, en lo que impresiona. Pero Dios mira el corazón. Jesé presentó a sus siete hijos ante Samuel, y Samuel fue viendo a cada uno. Pero Dios no eligió a ninguno de ellos. Entonces preguntó: “¿No tienes más hijos?” Y respondieron: “Queda el más pequeño, que está cuidando el rebaño.” Samuel dijo: “Manda a buscarlo, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que venga”. Cuando........
