Y el Perú votó
La aparente victoria de Keiko Fujimori como presidenta del Perú tiene un significado político e histórico enorme. Uno que enerva profundamente a los comunistas. Desde una lectura marxista clásica del poder, la elección de la heredera política de un líder que ha sido deslegitimado y demonizado durante un cuarto de siglo puede ser interpretada como una derrota cultural de quienes intentaron construir una nueva hegemonía; para este caso, comunistas y caviares. Antonio Gramsci sostuvo que el poder no se mantiene únicamente controlando el Estado, sino también mediante la hegemonía cultural: infiltrando universidades y medios, usando a los intelectuales, controlando el sistema educativo, el arte y la narrativa pública. Eso creían haber logrado en nuestro país, pero se han dado un golpe de realidad en estas elecciones, en las........
