El día después de mañana |
Mañana acudiremos a las urnas en lo que es la jornada electoral más fragmentada y cargada de incertidumbre de nuestra historia. Con más de treinta candidatos a la presidencia y la elección simultánea de un Congreso bicameral, los electores se enfrentarán a una cédula compleja y ridículamente grande. Más que un avance de la democracia, esto parece un retroceso, y en esta situación tan compleja el voto universal, que obliga a los analfabetos (4,7 %) a sufragar, es preocupante. Mientras se trabaja por erradicar el analfabetismo de nuestro país, una figura como la de Brasil y Ecuador parecería más saludable: en ambos países los analfabetos tienen el derecho a votar, pero no están obligados a hacerlo. Lo cual, en países complejos, resulta hasta una necesidad. Y que nadie se escandalice porque en la última década........