¡Avancemos con claridad!

La mayor victoria de la primera vuelta del 12 de abril de 2026 no la obtuvo ninguno de los candidatos que disputarán la segunda vuelta, sino un personaje invisible y poderoso: el hartazgo. Ese cansancio razonable que las encuestas revelan como un rechazo profundo a cualquier nueva aventura estatista o refundacional. Según los estudios de opinión, más de seis de cada diez peruanos afrontaron estas elecciones con escepticismo, indecisión o franco rechazo al menú de candidatos, en un escenario de extrema fragmentación.

Keiko Fujimori lideró con más de 17 % una contienda altamente dispersa. El congresista comunista Roberto Sánchez, que representa un voto rural y antisistema, avanzó a segunda vuelta por un margen estrechísimo sobre Rafael López Aliaga. El resto —más de dos tercios del electorado— se repartió entre decenas de opciones que........

© Expreso