Enemigo público número uno: la corrupción…

Cuando pretendíamos descubrir la causa estructural de la corrupción para intentar crear un nuevo mecanismo con parámetros distintos para construir un nuevo marco normativo e institucional, llegamos a la conclusión de que esa causa estructural radicaba en la ineficacia de los sistemas de control, tanto interno como institucional y funcional. Sobre esa base de diagnóstico comprobado surgió la necesidad de establecer la causa de la ineficacia, ineficiencia e inefectividad de los sistemas de control, cuya consecuencia era el debilitamiento de la institucionalidad que hacía difícil una gobernabilidad mínimamente aceptable, cuya carencia eliminaba toda buena gobernanza, de modo que, aunque el país se sustente en una macroeconomía muy sólida, con reservas internacionales como nunca las tuvimos ni soñamos con tener en más de cien........

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