Retome el comando, presidente Jerí |
El primer día de su improvisada irrupción pública como presidente, José Jerí salió a la calle en plena madrugada invernal. Lo hizo con gesto adusto, la mirada firme hacia el frente, mangas de camisa remangadas y un paso decidido que parecía anunciar autoridad y determinación. Era la escenificación de un mensaje claro: no seré otro presidente provisional condenado al fracaso. Aquella imagen, repetida durante varios días, llevó a muchos peruanos a creer que, por fin, el Legislativo había acertado al elegir a la figura necesaria para enfrentar el momento crítico que atraviesa el país.
Eso fue lo que prometió José Jerí al jurar como mandatario. Sin embargo, la escena se diluyó tan rápido como apareció. Y todo volvió a la “normalidad”: el presidente recluido en Palacio y el país desangrándose entre extorsiones, asesinatos, secuestros, asaltos y robos, como si nada hubiera ocurrido. El presidente Jerí —al igual que otros mandatarios circunstanciales— observa los horrores cotidianos de la criminalidad........