Nuevamente, al borde del precipicio

La política peruana vuelve a encaminarse al abismo. La figura del presidente interino José Jerí, debilitada por sus propias torpezas y por un entorno institucional corroído, se ha convertido en el más reciente epicentro de una tormenta que amenaza arrastrar al país hacia otra crisis mayor. Las mociones de censura y la iniciativa de vacancia que avanzan en el Congreso no son hechos aislados: son la expresión más reciente de un mecanismo peligroso que, lejos de combatir la corrupción, se ha convertido en mero atajo para disputas de poder sin responsabilidad democrática.
El problema no es solo la fragilidad del presidente. Es la fragilidad del sistema. La vacancia, concebida como un recurso excepcional, se ha transformado en un arma de uso cotidiano, disponible para cualquier bloque legislativo que busque alterar el equilibrio político en beneficio propio. Y hoy, con elecciones generales convocadas para abril de........

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