Cuando el púlpito invade la esfera estatal, quiebra la neutralidad constitucional
Luego de dos peligrosas décadas de inestabilidad política, polarización y deterioro institucional, el Perú celebró este año su primer aniversario patrio sin encontrarse sometido a un gobierno de orientación socialista. Era, evidentemente, la fecha destinada a dirigir una mirada a la unidad nacional, tanto al reencuentro con la República como al reconocimiento de Keiko Fujimori, la flamante presidenta constitucional elegida por mayoría ciudadana. Sin embargo, la ceremonia oficial quedó marcada por un acto que merece análisis jurídico y político: la homilía del arzobispo socialista de Lima, Carlos Castillo, convertida en un discurso politiquero en pleno espacio que, por mandato constitucional, debe permanecer neutral. La Constitución peruana reconoce la libertad religiosa, pero también establece límites claros: ninguna autoridad eclesiástica puede interferir en las funciones públicas ni utilizar actos oficiales para influir en decisiones políticas. Sin........
