¡Defendamos la libertad intelectual! |
En democracia, el debate público debería ser un espacio de búsqueda honesta de la verdad. No es así hoy en nuestro país, secuestrado por la cultura caviar o Woke, que ha impuesto siniestras ortodoxias blindadas frente a toda crítica. Según la dictadura caviar o woke, quienes la critican se convierten en disidentes; en “malas personas”. Dudar de sus narrativas sobre género, raza o identidad no es visto como un ejercicio legítimo del pensamiento crítico democrático, sino como “falta moral”. Aquel que no acepte cada nueva doctrina caviar que emerja, acabará imputado como parte del problema. Lo opuesto a la vida intelectual, donde el ser humano puede/debe cuestionarlo todo: ideas y/o modelos sociales, teorías culturales y estructuras políticas; asimismo imaginar alternativas radicales, propuestas de reformas profundas o defender las tradiciones milenarias, etc. Lo único que debe exigirse, como en todo debate........