Poder sin freno: el Congreso frente a su peor prueba
Cuando el poder pide más poder, la democracia tiene la obligación de desconfiar. Hoy, frente a las facultades solicitadas por Keiko, el Perú está ante una línea roja: o se establecen límites claros o se consagra un precedente peligroso que mañana será imposible contener. No se trata de un trámite técnico ni de un detalle administrativo, sino de poder concentrado: poder para legislar sin debate real, decidir sin control efectivo e imponer medidas sin el contrapeso inmediato del Congreso. Y, lo más grave, se pretende que eso ocurra sin una exposición seria, detallada y verificable. ¡Eso no es gobernabilidad, sino una invitación al abuso! La narrativa es conocida: «el país necesita rapidez». Pero la rapidez sin control es el atajo más corto hacia la arbitrariedad. La historia peruana lo ha demostrado una y otra vez: cuando se entregan facultades sin límites, terminan apareciendo normas........
