El Perú no está partido
A diferencia de voces “expertas” que dicen ver un Perú partido en dos tras el empate técnico entre ambos candidatos este domingo, nosotros vemos más coincidencias de las que los líderes políticos quieren aceptar y una agenda común que debemos trabajar. Esta opción por la confrontación y la polarización es comprensible, por cierto, pues en ella radica el ADN de un proceso electoral, de una competencia política que permite la toma del poder y el ejercicio legal y legítimo de este durante los próximos cinco años. Pero ello no significa que tenga que ser el estado de ánimo social hegemónico en tiempos de gobernabilidad, cuando lo que se requiere son reglas de juego claras que garanticen la convivencia social. De alguna manera, y a regañadientes, ese termina........
