La ilusión de los cien mil millones de Reservas Internacionales Netas
Cuando un banco central anuncia que sus Reservas Internacionales Netas han alcanzado un nuevo récord histórico, la noticia suele interpretarse como una señal inequívoca de fortaleza financiera. En el caso peruano, las reservas han seguido una trayectoria ascendente durante décadas hasta aproximarse a los cien mil millones de dólares. A primera vista, la conclusión parece obvia: el país dispone hoy de más recursos que nunca para enfrentar choques externos, estabilizar el mercado cambiario y respaldar la confianza en su moneda.
Sin embargo, detrás de esa aparente certeza se esconde una pregunta incómoda. ¿Qué ocurre si las reservas dejan de medirse en dólares y se expresan en una unidad de valor alternativa al dólar, como el oro? La respuesta conduce a una paradoja sorprendente: mientras las Reservas Internacionales Netas han aumentado de forma casi continua en dólares, su equivalente medida en toneladas de oro ha mostrado una tendencia descendente durante largos períodos. En otras palabras, el Perú posee cada vez más dólares en RIN, pero cada vez menos TM de oro si intentara convertir todas esas reservas al metal precioso.
Esta paradoja no se limita a las Reservas Internacionales Netas. También se manifiesta en otras esferas, como el precio del barril de petróleo y la capitalización bursátil de la Bolsa de Valores de Lima, cuyas trayectorias cambian significativamente cuando se expresan en onzas Troy o TM de oro en lugar de dólares. La coincidencia pone en entredicho que el dólar estadounidense deba seguir siendo, sin mayor discusión, la unidad de valor de referencia para cotizar los commodities y otros activos utilizados como reserva de valor. En esta entrega se analiza la paradoja a partir de esos tres casos.
Reservas Internacionales Netas
Que las Reservas Internacionales Netas (RIN) del Perú se acerquen a los cien mil millones de dólares parece confirmar una historia de fortaleza: más recursos para afrontar choques externos, moderar tensiones cambiarias y sostener la confianza. Pero toda cifra económica depende de la regla con que se la mida. Si en lugar del dólar se utiliza el oro como unidad de cuenta, el récord pierde parte de su brillo.
El Gráfico 1 muestra precisamente ese contraste. En dólares, las RIN siguen una trayectoria ascendente; convertidas al número de toneladas de oro que podrían comprar, la tendencia es mucho menos favorable y, en diversos tramos, descendente. No significa que el Banco Central haya perdido reservas ni que el oro sea la única medida correcta. Significa que el dólar y el oro cuentan historias distintas sobre el poder adquisitivo acumulado.
Las Reservas Internacionales Netas están constituidas principalmente por activos externos de gran liquidez. Su composición suele incluir bonos del Tesoro de Estados Unidos, depósitos en bancos internacionales de primera línea, títulos emitidos por organismos internacionales, instrumentos financieros de corto plazo y una fracción relativamente pequeña de oro monetario. Debido a que el sistema monetario internacional gira alrededor del dólar, la mayor parte de estos activos está denominada en moneda estadounidense.
Su predominio en dólares responde a necesidades prácticas. El comercio exterior, el servicio de la deuda y buena parte de las intervenciones cambiarias se ejecutan en esa moneda, y los bonos del Tesoro estadounidense ofrecen profundidad y rapidez de negociación.
En consecuencia, cuando se informa que las reservas peruanas alcanzan cien mil millones de dólares, en realidad se está diciendo que el Perú posee una determinada cantidad de activos expresados en una moneda emitida por otro país: Estados Unidos.
La práctica es perfectamente razonable. El dólar es la principal moneda de reserva del mundo, es la moneda en la que se realizan la mayor parte de las transacciones internacionales y es la referencia utilizada por prácticamente todos los bancos centrales. Sin embargo, el dólar no es una medida inmutable de valor. Tampoco ha sido siempre la moneda de referencia: antes de los acuerdos de Bretton Woods, el oro desempeñó ese papel como principal ancla del sistema monetario internacional, razón por la cual aquel período se conoce como la época del patrón oro. No obstante, al igual que el dólar, el oro tampoco constituye una medida inmutable, pues su valor también experimenta fluctuaciones a lo........
