¿Y el riesgo? |
Hablemos de la diplomacia tradicional. Hace años, la política internacional era un proceso lento, regulado por embajadores y cancillerías. Hoy, la diplomacia se ha vuelto inevitablemente más directa. Los cambios tecnológicos y geopolíticos sugieren que desde hace tiempo se buscaba saltar los procesos formales y las comunicaciones reservadas para pasar a una dinámica “cara a cara” o “voz a voz” entre los grandes negociadores. Hablamos de canales personalizados que vuelven obsoleto el cuadrar tiempos, viajes y protocolos. En esta aceleración, las llamadas directas o mensajes entre jefes de Estado son más comunes de lo que parece. Esto se refleja en foros como el G20, donde el diálogo es más fluido que en........