La IA recomendó despedirlo: ¿quién responde?

Una decisión que ya no es ciencia ficción

La inteligencia artificial dejó de ser una promesa lejana. Hoy puede revisar currículums, ordenar candidatos, medir productividad, identificar patrones, asignar puntajes y recomendar ascensos o ceses. Su utilidad es evidente. Sin embargo, el problema jurídico aparece cuando una empresa convierte esa recomendación tecnológica en una decisión que afecta el trabajo y la vida de una persona.

Un sistema analiza indicadores de desempeño, concluye que un trabajador presenta bajo rendimiento y recomienda despedirlo. ¿Puede el empleador limitarse a afirmar que “la inteligencia artificial lo decidió”? No. La tecnología puede ayudar a analizar información, pero no puede sustituir la responsabilidad de quien adopta la decisión.

El algoritmo no responde por la empresa

La regulación sobre IA debe considerar de alto riesgo determinados sistemas utilizados en selección, evaluación,........

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