Familia y productividad: la ecuación que el Perú no puede seguir ignorando

Hay una verdad que las cifras confirman y que la agenda pública peruana sigue postergando: cuando la familia se debilita, todo lo demás también se debilita. La seguridad, la productividad, la cohesión social y la institucionalidad democrática tienen una raíz común que ningún indicador macroeconómico captura, pero que todos los indicadores sociales reflejan tarde o temprano. El Perú está en un momento de inflexión demográfica. La tasa global de fecundidad ha caído de 6 hijos por mujer en los años sesenta a 2,2, según el INEI, con proyecciones que nos acercan al umbral crítico de reemplazo poblacional. Al mismo tiempo, la población mayor de 60 años ya representa el 13,1 % del total nacional y alcanzará el 22 % hacia 2050. Esta transformación no es un dato sociológico menor: es una advertencia sobre la sostenibilidad del modelo económico, del sistema previsional y de la cohesión nacional en las próximas décadas. El costo de no proteger a la familia Nuestra Constitución  Política es explícita en su artículo 4: el Estado protege a la familia como institución natural y fundamental de la sociedad. Sin embargo, esa declaración no........

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