Lecciones de las elecciones: cambiar las reglas o repetir el resultado
Cual canción de nuestro compatriota Walter Humala, “Me duele mi país”. Tenemos una costumbre peligrosa: nos indignamos con los resultados electorales, pero defendemos con entusiasmo las reglas que los producen. Elegimos mal —o, al menos, eso decimos después— y, acto seguido, mantenemos intacto el sistema que nos llevó exactamente a ese punto. Una forma elegantemente torpe de garantizar que el problema se repita. Porque conviene decirlo claro: el problema no es solo quién compite, es cómo compite. El sistema electoral peruano es un diseño. Y como todo diseño institucional, genera incentivos; algunos positivos, otros claramente disfuncionales. El resultado lo conocemos: fragmentación política, partidos débiles, caudillos, gobiernos con legitimidad precaria y una toma de decisiones limitada que va entre la parálisis y la........
