Legado de César Fernández Arce
En los tiempos que vivimos, qué difícil escribir de alguna persona en positivo. Antes lo extraño era relatar en negativo, pues la mayoría de las personas eran normales y buenas y las excepciones, pues, las otras. En estos tiempos, penosamente, las malas son la mayoría y las buenas, las excepciones. Como hace poco nos dejó el gran jurista y magistrado César Fernández Arce, presumimos que los buenos conceptos no fluirían dados los tiempos en los que actuamos, pero, ¡oh, sorpresa!, tratándose de César Fernández Arce, todos los buenos conceptos fluyen con normalidad y rapidez, pues ciertamente se trataba de un fuera de serie, hombre estupendo, jurista de fuste, profesor de vocación, pero, sobre todo, juez justo que prestaba gran dedicación a esa que fue su vocación desde la universidad, siendo su trayectoria intachable como juez honesto y probo. Luego de titularse como abogado y concluir su doctorado en España, ingresó a la carrera judicial como relator de la Corte Superior de Lima y, al poco tiempo, como juez titular del Primer Juzgado Civil de Lima. De allí ascendió a la Corte........
