Maduro, Trump y la geopolítica electoral del 2026

El año 2026 arranca con fuertes tirones geopolíticos. En América Latina, la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos sacude los equilibrios regionales. En Asia, Xi Jinping renovó su retórica de reunificación con Taiwán en su mensaje de Año Nuevo, apelando a lazos de “sangre y parentesco”, en un contexto marcado por maniobras militares chinas en torno a la isla, tras la reciente venta de armas de Washington a Taipéi. Mientras tanto, en Medio Oriente, las masivas protestas en Irán alimentan las especulaciones sobre un posible ataque sorpresa de Israel, en respuesta al papel de Teherán como potencia patrocinadora de grupos como Hamás, las milicias iraquíes y los hutíes en Yemen, todos considerados enemigos estratégicos de Tel Aviv, además de Hezbolá, cuyas ramificaciones alcanzan a América Latina vía el régimen de Venezuela.

Estos movimientos reflejan una convulsión en los anillos de la seguridad entre las potencias centrales y sistémicas y reverberaciones en los poderes regionales. Todos buscan reafirmar sus esferas de influencia como potencias dominantes y consolidar sus posiciones probando su capacidad de autonomía en un contexto de descarnada competencia global. Mientras el mundo observa y reacciona, las relaciones de poder se están transformando, ahí están las negociaciones entre Trump y Putin para terminar la guerra........

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