La Abogacía internacional en tiempos de incertidumbre
En 2026 ejercer como abogado internacional significa transitar por un entorno de gran complejidad. Nos enfrentamos a dilemas que tocan la esencia misma de nuestra profesión: ¿Cómo defender el Estado de derecho cuando los propios estados lo socavan? ¿Cómo servir a clientes globales manteniendo estándares éticos universales? Y, además, ¿cómo adoptar la inteligencia artificial sin perder la humanidad que define nuestra labor? Desde nuestra experiencia en el Ilustre Colegio de la Abogacía de Barcelona, constatamos con nuestros socios internacionales que nuestra profesión vive un momento muy crítico.
Durante décadas, la abogacía internacional se ha desarrollado bajo un consenso básico: existía un orden jurídico internacional basado en reglas que, aunque imperfecto -como dijo el primer ministro de Canadá en Davos-, era ampliamente aceptado. La Carta de Naciones Unidas, el Convenio Europeo de Derechos Humanos, los tratados comerciales multilaterales, las convenciones sobre arbitraje, etc. Todo ello creaba un marco relativamente predecible. Las reglas nos han permitido anticipar resultados con fiabilidad y estabilidad a nuestros clientes. Hoy en........
