El Tecnofeudalismo, ¿el fin del capitalismo o su última mutación?

Durante dos siglos, el capitalismo fue el motor de la modernidad: producir más, competir mejor, innovar siempre. Pero algo se quebró en ese espejo. Hoy, el crecimiento ya no depende del capital físico ni de la competencia, sino del control de nuestras conductas. No se trata de fabricar productos, sino de administrar deseos.

¿Sigue siendo eso capitalismo o ya jugamos bajo reglas nuevas?

Yanis Varoufakis, el economista heterodoxo y exministro de Finanzas griego, lleva la tesis un paso más allá: el capitalismo, tal como lo conocíamos, ha terminado. En su lugar ha emergido un nuevo régimen que denomina tecnofeudalismo. Suena excesivo, incluso distópico. ¿Estamos siendo alarmistas? Quizá. Pero la historia no nos juzgará por predicciones fallidas, sino por las transiciones que no supimos nombrar a tiempo.

El capitalismo clásico se sostenía en un principio claro: inversión en capital físico para producir bienes que compitieran en el mercado. El molino molía trigo, la máquina de coser producía ropa, el robot ensamblaba autos. La ganancia era fruto de la inversión y el riesgo.

Hoy, el motor es distinto. El capital que manda no está en las fábricas, sino en los algoritmos que habitan en nuestros dispositivos. Varoufakis lo llama “capital de la nube”: sistemas diseñados no para producir cosas, sino para moldear comportamientos. No venden pan, sino que deciden qué pan querremos mañana. No nos ofrecen un mercado abierto, sino un ecosistema cerrado con reglas propias.

Aquí emerge la clave feudal: la sustitución de la ganancia por la renta. La renta no depende de innovar o arriesgar, sino de cobrar por el acceso. El tecnofeudalismo es, en esencia, la supremacía de la renta sobre la competencia.

Amazon parece un mercado digital, pero en realidad es un jardín amurallado. Su algoritmo no muestra todas las opciones, sino las que maximizan lo que la plataforma puede extraer. Sus comisiones de referencia suelen rondar el 15%, pero al sumar servicios de logística, almacenamiento y publicidad, los vendedores........

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