Vox es un partido tóxico para la democracia, como Bildu, ERC o Junts

Con el inicio del nuevo ciclo electoral, se han vuelto a suscitar los debates sobre los pactos indeseables en las distintas comunidades autónomas y en España cuando se celebren las generales. Como siempre, desde la izquierda se llama la atención sobre el peligro de acuerdos entre el PP y Vox y el riesgo de un giro hacia la ultraderecha. Se olvidan, sin duda, de que el actual gobierno de coalición se asienta, entre otros, sobre tres partidos políticos igual de peligrosos. Es verdad que la formación que preside Santiago Abascal es tóxica para nuestros valores democráticos, pero no más que EH Bildu, ERC o Junts.

Desde 2015, en que entró en crisis el bipartidismo, el PSOE y el PP se han visto obligados a llegar a acuerdos indeseables con otras fuerzas políticas que reniegan de la Constitución de 1978. Durante décadas, socialistas y populares habían pactado con los partidos nacionalistas catalanes y vascos; pero eran otros tiempos en lo que no habían dado el paso hacia el independentismo radical, ni habían cometidos graves delitos. Eran pactos muy tasados que no ponían en peligro los cimientos institucionales de nuestro país.

Pero, con el paso del tiempo, esos grupos radicales de izquierdas, de derechas o separatistas han ido creciendo fijando unos precios inaceptables a los partidos mayoritarios, que se han visto arrastrados a la radicalidad. Lo más sensato hubiera sido dejar a un lado las........

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