Trump quiere cambiar el orden mundial por la fuerza bruta

Es motivo de alegría la caída de un dictador sangriento que llevaba años torturando y asesinando a sus ciudadanos y que trucaba los resultados electorales para seguir esquilmando y robando a su pueblo. Pero no así. La operación ordenada por el presidente de Estados Unidos para secuestrar a Nicolás Maduro y trasladarlo ante la Justicia en Nueva York, con bombardeos en tierras de Venezuela, es una gravísima violación del derecho internacional y supone un precedente peligrosísimo para las relaciones internacionales. Hoy, el mundo es mucho más inseguro que hace tres días.

Donald Trump ha dado muestras, en el primer año de su segundo mandato, de su voluntad autoritaria y de su intención de cambiar el orden mundial por medio de la fuerza bruta. Como un sheriff matón del viejo oeste, no duda en utilizar la violencia contra quienes se ponen en su camino y luego se regodea de sus operaciones ilegales, mientras amenaza a otros países soberanos con atacarlos si no se pliegan a sus exigencias. Un personaje que se autopostulaba a recibir el premio Nobel de la Paz y que no ha dudado en bombardear media docena de países en todo el mundo, sin mandato alguno del Congreso de su país, ni la aquiescencia de Naciones Unidas.

Lo sucedido el 3 de enero en Venezuela abre, además, la caja de los truenos en un mundo en el que las guerras no cesan y las amenazas globales crecen día a día. Trump ha legitimado esta........

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