El presente devorando al futuro |
El presente devorando al futuro
Durante décadas, interpretar a América Latina desde fuera implicaba elegir entre dos lecturas contrapuestas: la región como promesa o como decepción; pero rara vez ambas al mismo tiempo. Dos informes publicados en las últimas semanas dibujan precisamente esa dualidad que puede coexistir, y resulta fascinante analizar.
El primero es la más reciente actualización regional del Banco Mundial sobre la economía de América Latina y el Caribe, publicada en abril de 2026. El organismo proyecta un crecimiento de 2.1% en 2026, inferior al 2.4% del año anterior. Se trata de una de las regiones de menor crecimiento del mundo, con un PIB per cápita prácticamente estancado. La inversión continúa débil y, aunque el consumo privado mantiene la actividad, las condiciones financieras siguen siendo restrictivas. En términos generales, la región sigue sin concretar la tan anhelada recuperación posterior a la pandemia.
La ONU prevé que se ralentice el crecimiento mundial en 2026, ante las tensiones geopolíticas
El segundo informe, elaborado por Morgan Stanley en su Latin America Economic Outlook 2026, plantea un escenario muy distinto. La firma modela un escenario alcista donde el índice MSCI Latin America podría aumentar más de 90% hacia 2030. Los mercados de capital de la región podrían casi triplicarse, pasando de 2.4 billones de dólares en 2024 a 6.3 billones en 2035. Tres catalizadores serán fundamentales para lograr este crecimiento: una eventual reducción de tasas de interés, la implementación de reformas estructurales en economías clave y cambios en el entorno geopolítico que reorientan los flujos de inversión.
¿Existe una........