We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close
Aa Aa Aa
- A +

Magnanimidad

1 212 42
30.08.2021

El nombre de Nelson Mandela ha sido mencionado en días recientes en la política mexicana.

Sin embargo, me temo que la imagen que ha emergido de él, en medio del proceso abierto contra Ricardo Anaya y los bloqueos que experimentó el presidente Andrés Manuel López Obrador en Chiapas, poco tienen que ver con las cualidades por las que se hizo famoso el fallecido presidente sudafricano.

La historia registra, desde luego, que Mandela salió de prisión en febrero de 1990 —luego de 27 años— y en mayo de 1994 estaba tomando posesión del cargo de mayor importancia en su país. Pero lo que parece olvidarse es la transformación de carácter que él experimentó durante su largo encarcelamiento, mismo que le permitió conocer y estudiar a su enemigo y, eventualmente, entenderlo y reconciliarse con él.

Si Mandela es recordado por algo es, sobre todo, por liderar a los sudafricanos negros en un proceso de sanar heridas y permitir la unidad de lo diverso. En su primer discurso, luego de ser liberado, ante 200........

© Excélsior


Get it on Google Play