Trump desató una nueva guerra. ¿Kast viajará a respaldarlo? Por Sergio Muñoz Riveros
El eventual viaje de Kast a Miami implica un altísimo riesgo. En estas ocasiones, a Trump solo le importan los golpes de escena. Por lo tanto, buscará mostrar a un grupo de gobernantes latinoamericanos alineados con su plan de hegemonía mundial, que no es sino una nueva versión de la antigua política del gran garrote.
El ataque militar de EE.UU. contra Irán se ha producido, al igual que en junio del año pasado, cuando estaban en curso negociaciones de representantes de ambas naciones en torno a un posible acuerdo en materia nuclear. El jueves 26 se habían reunido los negociadores, y el sábado 28 se inició el ataque.
Convencido por Benjamín Netanyahu de que había que golpear ahora al régimen iraní, debilitado internamente, Trump dio la orden de atacar en función de sus propios intereses. Se ha creado así una situación de máxima inestabilidad en Medio Oriente, que compromete a todos los países del Golfo Pérsico, y que tendrá forzosamente consecuencias globales.
Trump es cada día más impopular en EE.UU. y menos confiable para el resto del mundo. Las encuestas indican que sobre el 60% de los ciudadanos desaprueba su gestión. No ha hecho a EE.UU. más grande ni más respetable. Por el contrario, ha dañado gravemente las bases institucionales de la democracia norteamericana y ha convertido a su país en el mayor factor de inestabilidad mundial. En noviembre, habrá elecciones parlamentarias en EE.UU., y todo indica que el Partido Republicano sufrirá una dura derrota.
La guerra llega como recurso de salvación del poder de un hombre que ha dado inquietantes muestras de desquiciamiento. Dentro y fuera de EE.UU. hay pocas dudas sobre el deterioro cognitivo de Trump. No se necesita ser un experto en salud mental para apreciarlo. Basta con escuchar sus discursos inconexos, sus disparatadas divagaciones, sus ataques alevosos en contra de quienes identifica como enemigos, para darse cuenta de que cuán peligroso se ha vuelto.
“Demencia........
