El hundimiento de la izquierda bacheletista. Por Sergio Muñoz Riveros
No fue extraño que la expresidenta Bachelet convocara a los partidos que respaldaron a Jeannette Jara a un encuentro en su fundación Horizonte Ciudadano, el 23 de diciembre. Todos saben que la coalición derrotada tiene el sello de su madrinazgo, y también que ella apoyó a la candidata del PC desde la partida.
La exmandataria percibe que vienen tiempos oscuros para los partidos que gobernaron primero con ella y luego con Boric. Llega a su fin el giro a la izquierda que ella lideró en su segundo gobierno, y que se proyectó más tarde en la exaltación refundacional y dejó una penosa huella en la vida nacional. El país no ha olvidado con cuánto entusiasmo ella hizo campaña por el proyecto de Constitución de la Convención, el que, si hubiera sido aprobado, habría empujado al país a una inmensa catástrofe.
Como ya se desataron las fuerzas centrífugas en el bloque oficialista, Bachelet llamó a los partidos a dejar de lado las confrontaciones y a fortalecer la unidad para enfocarse en los sectores “que apoyaron históricamente a la izquierda y que hoy no lo están haciendo”. Además, está promoviendo un cónclave que, según Paulina Vodanovic, presidenta del PS, reunirá a fines de enero a todos los partidos, “desde la DC al PC”.
Es muy difícil que las fuerzas oficialistas converjan en una interpretación común de las causas del fracaso. Ya está demostrado que las derrotas son huérfanas. Por ejemplo, Carmona, el jefe del PC, dijo que la responsabilidad de su partido llegó solo hasta la primaria, cuando Jara levantó un programa de verdaderos cambios y obtuvo un gran triunfo. Sobre la campaña de segunda vuelta, el PC se lava las manos. Al parecer, Pilatos era leninista.
¿Podría ese cónclave esquivar la autocrítica y limitarse a una puesta en escena para demostrar unidad? Sería una forma de autoengaño. Lo concreto es que desaparecerá el........
