Leyes misceláneas = Deliberación democrática cercenada. Por Natalia González
El Gobierno ha ingresado el proyecto de ley misceláneo que, entre otras, plantea un reajuste para el sector público. Eso de “entre otras”, no es un decir. Es literal.
La iniciativa discurre sobre las más variadas materias. El espacio aquí es limitado, pero permítanme dejarles de muestra algunos botones para que se hagan una idea sobre lo realmente miscelánea que es. “Entre otras”:
Una mirada poco profunda podría concluir que se trata de aprovechar la oportunidad para cerrar varios “pendientes”.
Pero el asunto es mucho más complejo y trascendente.
Resulta que la institucionalidad vigente dispone, nada más y nada menos que en la Constitución, que no se admitirán enmiendas a un proyecto de ley que no digan relación directa con sus ideas matrices. Así, lo que el constituyente ha buscado y busca evitar es precisamente las leyes misceláneas, esto es, aquellas que cubren una diversidad de materias que no tienen correspondencia ni relación entre sí.
¿Por qué esta norma, que en algún momento tuvo rango reglamentario, pasó a formar parte de la Constitución en la reforma constitucional promovida en 1970? Para evitar la falta de unicidad y la mala técnica legislativa que, por muchos años en Chile, dificultó la aplicación, implementación, interpretación y comprensión de las leyes. Además, porque poner coto a las leyes misceláneas limita la acción -y aumenta los costos de transacción- de los grupos de interés que participan en la discusión legislativa (y, en este caso, hay un grupo de interés muy claro, entre otros).
Pero el mayor problema de estas iniciativas misceláneas es que en........
