El “Tutti frutti, ohh rootie” del socialismo. Por Natalia González
El que un proyecto de ley contemple diversas materias (tutti frutti, mega iniciativa, o como sea que se le llame), no contradice, no per se al menos, el concepto de ideas matrices. Ello en tanto se cumpla, en el entramado que teje y une a aquellas, con esa unidad sistémica definida por el constituyente y el Tribunal Constitucional, órgano llamado a determinar aquello, tras el eventual examen correspondiente. No es resorte del parlamento esa determinación.
Un “Tutti Frutti”. Así es como la presidenta del Partido Socialista calificó la reforma del gobierno para la reconstrucción nacional.
Con ello, busca dar a entender que la propuesta sería una mescolanza de temas inconexos, lo que está reñido con el ordenamiento jurídico que señala que las indicaciones a un proyecto de ley -y también las observaciones que presenta el presidente de la República- solo son admisibles si guardan relación directa con sus ideas matrices.
¿Es el proyecto planteado una amalgama incoherente?
Partamos por decir que la institución de las ideas matrices de los proyectos de ley fue introducida a nivel constitucional en 1970, buscando evitar las “leyes misceláneas”, esto es, las que contienen regulaciones, en los más variados campos, sin relación entre ellas, introducidas a través de nuevos preceptos, con nuevas materias y conceptos, extraños a los que se contienen en el Mensaje o Moción.
Así, el Mensaje o Moción resulta clave, pues debe fijar los bordes de la discusión. Como dice la doctrina, ahí se definen las ideas principales que generan aquellas otras que las desarrollan, complementan o que son una derivación de la fuerza generadora de las primeras.
Y esa definición no es baladí. Tal y como hice presente en una columna en enero pasado, en este mismo medio, es clave recordar la importancia del respeto por las ideas matrices y el rol de los mensajes o mociones al afecto. Además de los argumentos expresados en esa publicación, respetarlas es reconocer los límites al poder de Estado y la relevancia de la deliberación, lo que requiere........
