El PDG es la nueva socialdemocracia. Por Kenneth Bunker

El PDG ya está definiendo buena parte de lo que pasa en la política nacional. Al menos es lo que se puede desprender de la forma en que se ha insertado en el debate de la megarreforma. En el contexto de un país que pasó de largo a corto plazo y de prioridades ideológicas a urgencias materiales, la centroizquierda articulada y de largo plazo fue reemplazada por un partido que entiende que los horizontes de entrega son cada vez más cortos, y que, sin operar en lógica de urgencia, nada se puede hacer.

Que el diputado Jaime Araya (PPD) haya anunciado como un “tsunami” a las 1.603 indicaciones presentadas por su propio sector, y que la presidenta del FA, Constanza Martínez, haya intentado descalificar el comentario confirmando, sin advertirlo, la magnitud de la coordinación de toda la estrategia, ilustra con elocuencia el deterioro de la conducción opositora.

Pero no solo da cuenta de la ligereza con que se están tomando decisiones cruciales en el sector, da cuenta de su modo de operar generalizado. Pues, al final, es la misma lógica que se observa en Daniel Manouchehri (PS) cuando usa la sala como tribuna, o en Daniela Cicardini (PS) cuando convierte sus redes sociales en una trinchera contra el Gobierno. No es ruido coyuntural, sino una nueva forma de ejercer política.

Lo notable es la procedencia. Estos actores provienen de partidos que se autodefinen como parte de la centroizquierda moderada, parte de lo que solía llamarse “socialismo democrático”. No son outsiders ni figuras de los extremos las que están protagonizando los errores y las torpezas, sino precisamente quienes provienen, o debiesen provenir, de los sectores medios del espectro ideológico.

Lo que ocurre es que la antigua Concertación, diluida en la Nueva Mayoría, terminó siendo completamente absorbida por el Frente Amplio y el Partido Comunista. Los partidos de la antigua centroizquierda subsisten nominalmente, pero su conducta se reorientó por la lógica estratégica de Apruebo Dignidad y por la disciplina interna que se consolidó durante los años del gobierno de Boric.

En el PS, Paulina Vodanovic disciplina a su partido en esa dirección. En la DC, con la excepción de........

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