Una nueva oposición tricéfala y la opción de la cuarta vía. Por Jorge Ramírez

El futuro mapa opositor contempla tres proyectos que conviven con desconfianza mutua y una cuarta vía que intenta emerger desde la gestión local como antídoto frente a la desconexión y la fatiga ideológica. Veremos quien se impone, porque lo único que es claro es que la política rara vez perdona las ambigüedades y vacíos prolongados.

La calidad de un gobierno está también, en parte, condicionada por el tipo de oposición que deba enfrentar, en especial cuando se trata de un Congreso Nacional fragmentado. Las negociaciones políticas requieren interlocutores válidos y esto, que podría parecer obvio, no lo es tanto cuando se avizora el futuro panorama opositor. Al respecto, es posible proyectar al menos tres grupos con identidades políticas complementarias, pero distintas.

En primer lugar, el Frente Amplio. En este grupo se ubicarán las fuerzas autocomplacientes respecto del gobierno saliente de Gabriel Boric. Intentarán relevar el discreto “legado” de esta administración y subrayarán el supuesto proceso de aprendizaje y maduración tras su paso por el Ejecutivo. Se trata de un conglomerado que contará con el liderazgo más importante del sector, el de Gabriel Boric, quien terminará su cuatrienio con cerca de un 35% de aprobación, cifra nada despreciable para proyectar un eventual retorno a La Moneda. Ante la radicalización que impulsará el Partido Comunista y el ethos más moderado del Socialismo Democrático, el Frente Amplio intentará perfilarse como una........

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