Bandoleros
14 de julio 2026 - 03:08
Un tal Argüello, que parece tiene mano en la Iglesia católica, ha dicho una impertinencia grosera. Entiéndase grosera por el tamaño, es decir por el grosor de la impertinencia. Se podría decir que una tontería como una catedral de grande, nunca mejor comparación. Con motivo de no sé qué ni me importa, ha dicho en Salamanca que “cuando el Estado se olvida de la ética se convierte en una banda de ladrones”. Las comparaciones son odiosas. Pero es que el arzobispo de Valladolid, superando a otro tal Guerra Campos de su misma cuerda, o peor, que fue obispo de Cuenca en tiempos de la dictadura franquista, en la que se sentía muy cómodo, debería........
