No, no te creo hermana

MADRID 9 Ene. (OTR/PRESS) -

Lo más parecido a un asesino es una asesina. Y hay padres, y madres, que asesinan a sus hijos. O los torturan. El caso de la niña de 8 años, secuestrada por su madre para que su padre no pudiera verla, es una de esas torturas tan pertinaz, que produce escalofríos... y a la niña le han producido efectos de los que tardará en reponerse, no sólo mentales, sino un desarrollo psicomotriz insuficiente, que habrá influido en su desarrollo intelectual.

Si, en cualquier reunión, planteamos la interrogante de si es más frecuente que los padres maten a los hijos a que lo hagan las madres, la hegemonía de los padres asesinos suele........

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