La baliza de la desorientación |
MADRID 13 Ene. (OTR/PRESS) -
Debo confesar, como conductor convicto y confeso, que no he comprado la baliza luminosa, que va a ser obligatoria, en caso de accidente. Uno de los aspectos que me ha retraído ante la adquisición es que, una conocida mía, muy apresurada, la compró antes de Navidades y, ahora, resulta que la baliza por la que abonó su importe no está homologada. Y es que, en el mercado, hasta el año pasado al menos, hay dos clases de balizas: las homologadas, y las que no están homologadas.
Llevar una baliza sin homologar es algo así como intentar entrar a Estados Unidos con un pasaporte falso, así que,........