Derroche energético |
MADRID 2 Ene. (OTR/PRESS) -
Siempre he sido de bares y tabernas. El bar del barrio viene a ser como el casino de todos, sin tener que pagar cuota de ingreso, ni someterse al escrutinio de una junta directiva, que decide si eres digno de pertenecer al club.
En los bares y tabernas y, en la calle, he aprendido una sociología variada que no se imparte en las facultades, y que me permite distinguir al chulo de taberna, aunque haya sido nombrado ministro, y al fanfarrón del bar, aunque no tenga tantos millones de dólares y sea presidente de Estados Unidos. También al humilde, al discreto que abona la ronda que había prometido pagar........