¿Nuevo orden en Venezuela? |
Que Estados Unidos removiera finalmente a Nicolás Maduro del poder no fue una sorpresa; tampoco lo fue que lo hiciera mediante una operación de precisión desplegando sus excepcionales capacidades militares. Sin embargo, lo que ha seguido a la captura del dictador está cargado de giros inesperados que merecen nuestra atención.
La marginación de María Corina Machado ha sido tan brutal como imprevisible. A pesar de que Edmundo González —el candidato que ella impulsó tras su inhabilitación— obtuvo una victoria en la elección presidencial de julio de 2024, que observadores imparciales calificaron de contundente, la Administración Trump ha dejado claro que no contempla un rol relevante para él ni para ella.
Resulta igualmente inesperado que Washington haya optado por reemplazar a Maduro con su propia vicepresidenta, Delcy Rodríguez, prácticamente sin alterarla estructura del régimen. Hoy, los venezolanos ni siquiera pueden salir a las calles a celebrar la caída del dictador y los “colectivos”, a través de los cuales el régimen venezolano ejerce el control político, siguen intactos.
Si bien los objetivos de la intervención estadounidense no son del todo sorprendentes, la franqueza con la que se han expuesto es inédita. Stephen Miller, asesor clave e ideólogo de la Casa Blanca, lo resumió en CNN esta semana:
“Estados Unidos está utilizando su poder militar para asegurar nuestros intereses en este hemisferio sin pedir disculpas. Somos una........