Zapatero frente a nuestras piedras

¿Cuántas veces nos ha sucedido ya? ¿Qué diferencia hay entre unos partidos y otros a la hora de corromperse? Formular este tipo de preguntas induce a pensar que quien las formula está alentando algún tipo de populismo, pero es que eso también ha sucedido ya. Las corruptelas de los dos grandes partidos estatales fueron dando forma a su alternancia desde el inicio de la Transición, aunque siempre con ventaja en tiempo para el PSOE, y su irresolutividad ante las crisis económicas, a las que no saben, no quieren o no pueden hacer frente, ha propiciado que sus votantes naturales acaben optando por otros que, en ocasiones, paradójicamente, se encuentran en las antípodas. Entonces, los integrantes de esos partidos "sistémicos" salen en tromba a criticar a sus exvotantes, en muchos casos hasta el punto de llamarlos tácitamente (o no tanto) imbéciles. Y vuelta a empezar, porque cuando vuelven al redil, los reciben con los mismos brazos abiertos que luego cierran en torno al botín que pone a su alcance el control de lo público.

Porque es cierto que la corrupción........

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