¿Qué nos jugamos con la educación?
Vista desde la perspectiva del usuario del servicio (los estudiantes y sus familias), la huelga de los maestros y profesores que se ha iniciado esta semana puede ser en muchos casos una “gran putada”. En general, lo son todas las huelgas de hoy en día, pues juegan con presionar a la administración a través de la molestia sobre el usuario de los servicios. Por eso se suele reclamar de los huelguistas responsabilidad para no hacerlas cuando más perjudican, aunque es precisamente en crear mayor malestar donde crece su efectividad en relación con las reivindicaciones planteadas. No se descubre ahora nada nuevo con ese juego, y aunque es comprensible que utilicen todas las armas que legalmente tengan a su alcance, deberán reconocer que tal vez se hayan ganado antipatías entre quienes creen que legalidad y legitimidad quizá no vayan en este caso de la mano, sobre todo si la sufrida ciudadanía tiene criaturas que con dificultad podrá dejar al cuidado de nadie o si con lo que está lidiando es con adolescentes a las puertas de la selectividad. Cada cual mirará lo suyo, aunque todo el mundo sepa que el poder adquisitivo de los salarios, sobre todo para quienes no son funcionarios ni pensionistas, se ha depauperado en los últimos años de forma escandalosa.
Hablando de esto último, de salarios, que uno de los sindicatos haya expresado como condición para sentarse a negociar con el govern de la Generalitat un aumento de 400 euros mensuales en........
