Oda a Eduardo Mendoza

Estimados lectores, gente de aquí y de allá, la catalanofobia no cesa y esto me espolea la creatividad como ninguna otra cosa: sí, hoy me toca rimar. Esta vez ha sido Eduardo Mendoza, escritor de literatura catalana en castellano o, como le llamamos la gente normal: literatura colonial. Dice que Sant Jordi debía de ser un maltratador de animales que seguramente no sabía leer. ¡Lo que hay que sostener! ¡Ni que Mendoza fuera antitaurino! Y ya podríamos excusarlo, explicar que el hombre no está del todo bien del tarro y que por eso es un pelmazo. Pero somos catalanes, y sabemos que tras cada comentario insolente está el españolismo conocido, más o menos subyacente. En el fondo de cada sentencia impertinente, siempre está el proyecto político de la asimilación, latente. Qué pereza, Eduardo. ¿Ahora tienes que salir a hacer el petardo? ¿Qué te ha hecho, Sant Jordi? ¿Por qué se te hace un incordio? Cualquiera diría que lo que te molesta es la catalanidad, y que eres consciente de que antes de borrar nuestra identidad hay que haberla vaciado. Qué encaje tan bien cincelado. Porque, ¿no es bonito, que la leyenda todavía nos permita identificar a los españoles con el dragón?

Quizás por eso se empeñan en calificar a nuestro santo patrón de cosa desfasada, del pasado: si nuestros referentes son cosa antigua, se nos dificulta el........

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