Crimen y pecado: el caso de Dani Alves
El crimen es una infracción de la ley, una conducta típica e imputable ligada a una sanción penal. Coloquialmente, entendemos el pecado como una ofensa a Dios que lesiona la naturaleza del hombre. No todos los pecados son crímenes, si bien muchos de los crímenes son pecado, ya que de la religiosidad que han amasado las generaciones que durante siglos nos han precedido —y de la moral que va asociada a ella— se ha desprendido una legalidad que guarda algunos parecidos con ella. Esta es una puntualización que hay que tener en cuenta por muchos motivos, sobre todo teniendo en cuenta que el español es un Estado aconfesional —no laico— y que, gracias a Dios, nuestra libertad no está sometida a los caprichos de una teocracia. A otros caprichos, quizás sí. Así las cosas, entre las funciones que debería tener la legalidad, contamos evitar la arbitrariedad, garantizar el Estado de derecho, la seguridad jurídica, la protección de derechos de los ciudadanos o el orden social. No contamos, pues, penar el pecado. Los que creemos en él ya sabemos que, en la mayoría de las ocasiones, en el pecado está la penitencia.
A menudo se dice que con los delitos sexuales va asociada una gran condena social. Pero más que una gran condena social, la realidad es que va asociada una gran polémica que,........
