Seudónimo catalán

Hay un formato de programa televisivo —en el Estado español se llama La Voz— que prioriza el talento artístico de los participantes por delante de su apariencia física. Los cuatro miembros del jurado están sentados en cuatro grandes butacas situadas de espaldas al escenario. Si cuando el concursante empieza a cantar, a ellos les gusta su voz y encuentran que afina suficiente, entonces pulsan un botón que hace que su silla se gire automáticamente hacia el intérprete, mostrando así su interés. Entonces, y solo entonces, le ven la cara y saben quién es y cómo le llaman. Si hiciéramos una analogía política y los cantantes fuéramos los independentistas y el jurado los constitucionalistas, ¿cuántas veces se girarían?

Muchísimas más que ahora, le pese a quien le pese. Se girarían a escuchar nuestras propuestas sociales y nacionales con interés, porque tienen toda la lógica y sentido y están bien argumentadas. El problema actual es que, antes de oírlas, ya saben que vienen de aquellos a los que ellos llaman separatistas y no quieren saber nada. Consideran que desafinarás por el simple hecho de ser quien eres. Te excluyen por la estelada, la senyera, el aspecto o por prejuicios. Es más, al conocer tu ideología, no es que ya no te votarían, es que no te dejarían ni participar en el concurso. Iustitia, la divinidad romana que........

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