Cuando menos te lo esperes |
¿Cuántas veces he escuchado la típica frase, que es mucho más difícil de poner en práctica que de decir? Sobre todo, cuando quieres tener un hijo y no llega. Que estás la mitad del mes portándote bien y la otra no. Y lo peor de todo es que es verdad. ¿Te explico cuántas veces había buscado por Google (no existía ChatGPT) si estaba embarazada o no? Supongo que menos que las que se hacían la prueba de la rana. ¿Cuántos días antes de que fuera legítimo me hacía la prueba? Quizás sea obsesiva, o simplemente es que tenía muchas ganas de quedarme embarazada. La teoría está clara. No es lo mismo estar esperando el autobús de pie blasfemando que estar sentada contestando emails tranquilamente o leyendo un buen libro al sol. El tiempo es como un chicle. Un segundo de sufrimiento es eterno y dos horas en la cama cuando te acabas de enamorar es un aperitivo.
Dicen que este 2026 es el comienzo de un ciclo de diez años. No sé, pero lo espero. O no. Porque, con todas estas guerras, parece que el mundo se acabe mientras miramos........