Una manera de ser, una manera de ganar
En un club en el que estos últimos años se puede hablar de grandes récords a la hora de dominar el fútbol doméstico, tanto si hablamos de Liga, Supercopa de España o Copa del Rey, hay dos marcas que son atribuibles al Barça actual y a su entrenador, Hansi Flick: haber convertido un equipo de élite en una gran familia y hacer de la conexión entre el equipo y la afición una cosa única. La rua de este año por las calles de Barcelona así lo refleja, como la de la temporada pasada. Al final, la crisis económica del club ha servido para destapar a una generación de jóvenes futbolistas de la Masia que son una mezcla de deportistas de élite y culés aficionados que viven los triunfos de una manera tan especial que genera una simbiosis con la afición tan singular que solo puede que sorprender. Jugadores —Balde y Casadó— que se van a la plaça de Catalunya a celebrar el título de Liga con la afición; jugadores —Pedri, Olmo y Eric Garcia— que pasean en bicicleta, siguiendo una tradición del pasado año en que acudieron al hospital a visitar a Ferran Torres, la estrella del Clásico de este año; o la plantilla entera arropando, durante el partido, a Flick, cuyo padre había muerto por la mañana.
Ganar 3 de las 4 últimas Ligas y 11 de las 18 que se han........
