Renfe eclipsó a Illa |
Hubo imágenes que no son admisibles. Espero y deseo que la gente se haga responsable de sus actos, y que Renfe y Adif entiendan que la solución no pasa simplemente con poner más trenes. Estas dos primeras frases no las ha dicho literalmente ningún usuario enfadado. Tampoco ningún dirigente de ningún partido político de la oposición, ni mucho menos este humilde analista de la actualidad. "Hubo imágenes que no son admisibles. Espero y deseo que la gente se haga responsable de sus actos, y que Renfe y Adif entiendan que la solución no pasa simplemente con poner más trenes" es una cita literal de Rubén Viñuales, alcalde de Tarragona y, para más información, miembro de la comisión ejecutiva nacional del PSC, de donde es secretario. Esta información es muy relevante porque, en el caos pos-eclipse que se vivió la noche del miércoles en la estación de Tarragona, hay la alineación de tres administraciones socialistas: el ayuntamiento, la Generalitat y el Gobierno. Resulta significativo, pues —y también loable—, que el máximo responsable de la ciudad ponga la queja municipal por delante de la afinidad ideológica o el quedar bien con los máximos dirigentes de PSC y PSOE, que son, precisamente, los presidentes de la Generalitat y del Gobierno.
La clave de bóveda de esta polémica de verano no es el incidente en sí, sino el contraste entre el principal eje de gobierno del PSC, la buena gestión, y los episodios —como PISA, la AP7 o Rodalies— que lo contradicen. Y en el caso concreto del eclipse, el contraste es todavía mayor porque el ejecutivo vio en el fenómeno astronómico una oportunidad de lucimiento, aprovechando que, efectivamente, su espectacularidad lo haría fascinante, bello, pero sobre todo irrepetible. Tal como escribió el viernes mi colega de columna Jordi Cuminal, los........